El dueño de la empresa 20 de Mayo estacionó dos colectivos a modo de protesta, para ser escuchado por el juez de su causa, y provocó un embotellamiento de 300 metros de autos que necesitan llegar a sus trabajos.
En la Avenida Rivadavia se vive un panorama de caos. Bocinazos, bronca e impotencia se viven con una fila de 300 metros de autos ante el reclamo de el duelo de la empresa de transporte 20 de Mayo, Daniel López, quien dialogo con el Móvil de Radio la Red y dijo desesperado: “hago esta protesta porque alguien me tiene que escuchar”.
El hombre decidió estacionar los colectivos considerando que de esa forma iba a ser escuchado por la justicia, y reclama al juez de su causa, Alberto Miranda, principalmente que “la gente que fue despedida cobre la indemnización si o si”.
Su otro reclamo es que le devuelvan las unidades que le fueron secuestradas y posteriormente rematadas: “Exijo que me devuelvan los coches, si la subasta no fue aprobada. Me quitaron mi herramienta para trabajar”, pidió desesperado.
El señor se mostró decidido a continuar su protesta hasta ser escuchado: “Le pido al Gobernador que ordene una investigación del Tribunal Superior para que averigüe que está pasando y por qué llegamos a esta situación”. Mientras tanto, efectivos policiales intentan contener el caos de vehículos que se encuentra en la Avenida Rivadavia.
