En una condena histórica, el cura Nicolás Parma conocido por su nombre eclesiástico como “padre Felipe”, fue sentenciado en la provincia de Santa Cruz, a 17 años de prisión por abuso sexual, cometido contra dos seminaristas cuando se encontraban a su cargo siendo menores de edad
Esta sentencia contra Parma, resulta un nuevo golpe a la red de sometimiento y abuso instalada desde la congregación “Hijos de Jesús San Juan Bautista”, fundada en 2006 por el ex cura Rubén Agustín Rosa Torino, condenado en julio de este año por los mismos delitos -abuso sexual a dos seminaristas y a una ex monja-, en la provincia de Salta.
Los cargos contra Parma se iniciaron en 2016, con la denuncia por abuso de un novicio, quien se encontraba bajo su custodia en la parroquia Exaltación de la Cruz, en la localidad de Puerto Santa Cruz, ubicada a 250 kilómetros de Río Gallegos. A ésta denuncia se sumó una segunda acusación por el mismo delito, de otro de los seminaristas a su cargo, en la misma iglesia.
Fuente: ancasri
